sábado, 23 de julio de 2011

me ayudastess....

Cerrar los ojos y recordarlo todo... recordar como me sonrojaba
cuando me encontrabas completamente perdida en tu mirada, como mi mano buscaba
la tuya de manera confusa, temerosa, para finalmente encontrarla y fingir que
había sido accidental, las mil mariposas que se apoderaban de mi cuerpo cada vez
que me susurrabas. Revivir aquellos momentos en los que me sentía segura por el
simple hecho de que tus brazos rodearan mi cintura. La inseguridad que me
producía tu mirada, la sinceridad de tus manos, la dulzura de tus labios...


_Me enseñaste a ver y sentir a través de tus ojos y tu piel, y
ahora solo se hacerlo de ese modo. Pensé que bastaría con dos estaciones para
conseguir olvidar tu lección pero me equivoque, el tiempo no hace tu olvido,
estarás en mi por siempre, pasaran meses, años e incluso décadas y me seguiré
haciendo insignificante cuando estés a mi lado. Creaste de la nada algo que yo
consideraba imposible, te marchaste y tu creación se convirtió en dolor, dolor
que convive conmigo, pero no te preocupes por mi, ya me he acostumbrado a él.
¿Sabes que es lo peor? Que si pudiera pedir un deseo, pediría un susurro. Tu voz
cerrando heridas. Tú diciendo que has vuelto y esta vez para quedarte, que todo
acabó, que no me preocupe, que confíe.


Su mirada intensa y fria me atravesó. En ese momento supe que
no quería escuchar su respuesta, no debía escucharla. Por suerte a pesar del
tiempo el no había olvidado el lenguaje de mis ojos, agacho la cabeza, dio media
vuelta y se marchó, sin decir nada, guardando todos sus pensamientos, sin hacer
mención a ninguno de sus sentimientos, tal vez por temor... tal vez por
compasión.

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